VI Festival del Sancocho, en la playa de Patanemo, en Carabobo

 

La tradición de una cultura Crea sabores y memorias especiales que se van transmitiendo de una generación a otra. Y se repiten de una manera parecida con el paso del tiempo. Por eso hay memorias de la infancia ligadas a un lugar. Por ejemplo, hay memorias de la infancia de, digamos, Maracaibo o de Valencia, o de cualquier otro lugar atado a una cultura y a un tiempo históricamente determinado.  Hay, para poner un ejemplo que me es grato, un "sabor y un ser maracuchos". O un sabor y ser de cualquier parte donde se haya desarrollado una experiencia vivencial que te haya marcado durante una estancia prolongada, una experiencia Gastronómica o sentimental  que se pegue a ti y  que la cargues contigo como.un caracol su concha o un pájaro sus alas..Ese sabor maracucho, que te define y que buscas repetir, es el resultado de una negociación afectiva con tu entorno y de haber crecido en Maracaibo, con tu gente, los valores de tu hogar, con la gaita y la letra de sus canciones, con tu lago y con tu puente, con tu manera singular de comunicarte y tus comidas, tu torta de plátano, tus mandocas y tus arepitas con aguita e sapo. Y tu vaso de te frío, pero lleno de hielo, y tu sentido muy desarrollado de la amistad y de la "jodedera"...

La foto corresponde al VI Festival del Sancocho, en la playa de Patanemo, en Carabobo. Estoy con los jueces del evento y con Mamazory, una gran cocinera venezolana, que vive en Galicia.